¿Nube pública o nube privada? ¡Híbrida!

Cloud Híbrido

Diferentes estudios apuntan hacia la nube híbrida como el modelo de entrega de servicios de TI con mayor potencial de crecimiento. Uno de ellos, elaborado por la consultora IDC, ´Construir una cloud híbrida: La TI como servicio`, llega a la misma conclusión: el 80% (dos veces más que en la actualidad) de las organizaciones mundiales tiene en mente desarrollar estrategias cloud durante los próximos dos años y la fórmula dominante será lacloud híbrida Los usuarios esperan integrar servicios provenientes de nubes públicas con los de su infraestructura privada, de forma que puedan elegir libremente qué modelo utilizar en cada caso. Y España juega en la Champions League, como se verá más adelante.

Los datos económicos propuestos por IDC avalan la clara tendencia hacia la nube, lo que no es novedad. A lo largo de este año han aumentado con respecto a 2014 las inversiones en esta categoría, hasta alcanzar los 33.000 millones de dólares. De esta lluvia, 21.000 millones caerán de los cumulus públicos y 12.000 millones de los cirrus privados.

Claro que en estos estudios con sabor a marketing [en este caso, patrocinado por EMC] siempre hay un ‘pero`. A pesar de las evidencias evolutivas y los guarismos optimistas, las organizaciones en su conjunto todavía se encuentran en una situación de madurez relativamente baja en su actitud hacia el modelo cloud: apenas un 40% admite tener conocimiento de la relación entre estas tecnologías y el negocio o ha puesto en práctica procesos para implantar este modelo de servicios. Eso sí, una amplia mayoría tiene previsto acelerar en los próximos años, hasta llegar al 80%, en 2017.

En este proceso de maduración, tendrán que eliminar algunas confusiones y asegurarse de que las unidades de negocio entiendan los aspectos diferenciales de la nube frente a otros modelos como la virtualización y el hosting. Según IDC, la virtualización de infraestructura (por ejemplo, de servidores) no equivale a cloud privada, ya que para considerarla como tal se requiere que, por encima de la virtualización, haya una capa adicional de automatización y orquestación con la esfera pública.

De igual manera, las distintas variedades de hosting no siempre equivalen al modelo cloud, porque para prestarlas sería necesario que el servicio fuera escalable, granular en crecimiento y coste, y ser provisionado en modo de autoservicio, entre otros aspectos. En definitiva, una estrategia cloud debería incluir la gestión de las diferentes opciones y modelos de nube existentes.

La cuestión es ¿cómo gestionar una cloud híbrida? Las organizaciones se encuentran ante el reto de gestionar una nube híbrida, que permita entregar un conjunto de servicios de forma homogénea, en el que cada servicio pueda provenir de la infraestructura propia, así como de diferentes proveedores externos. Y para conseguirlo, el informe plantea una serie de requisitos imprescindibles: configuraciones y templates estándar para cloud; gestión dinámica de la capacidad; facturación y análisis de uso; monitorización consistente de los acuerdos de nivel de servicio (SLA) a través de la infraestructura híbrida; orquestación y automatización entre los entornos público y privado, y elaboración de un catálogo de servicios unificado, automatizado y con autoservicio.

Dado que para implementar una cloud híbrida se requieren estos elementos, el estudio detecta un menor grado de madurez que en el caso del diseño de una estrategia cloud generalista. No obstante, la proporción de organizaciones que tiene previsto implementar los elementos de nube híbrida prácticamente alcanza al de cloud genérica en un plazo de dos años. “Es decir, las organizaciones que tienen una estrategia cloud están evolucionando mayoritariamente hacia el modelo de nube híbrida”, concluye IDC.

Y esto lleva a la segunda gran conclusión del informe. Implementar con éxito una cloud híbrida requiere una serie de capacidades que no siempre están a disposición de las organizaciones: personal con conocimiento estándar y de buenas prácticas y capacidades de gestión de entornos cloud. Por estos motivos, el ambicioso alcance de los objetivos de cloud híbrida que se está planteando, junto con las limitaciones tanto de personal cualificado como de conocimientos, generará la necesidad de apoyarse en proveedores externos, en opinión de los autores del informe.

Por supuesto, será también imprescindible fomentar las tareas de desarrollo. Aunque, como asegura IDC, este fenómeno ya está en marcha “si tenemos en cuenta que el 85% del nuevo software que se está construyendo hoy es para cloud”, según se desprende de la transcripción parcial de otro documento [‘Servicios cloud en la encrucijada: ¿Cómo evolucionan los modelos de negocio IaaS/PaaS/SaaS?’] de la misma consultora.

¿Cómo afecta esta tendencia, al parecer imparable, a los departamentos de IT y a la mentalidad de los CIOs? Según IDC sus actividades se centrarán en acciones de alto valor añadido y pondrán el foco en la definición y optimización, mientras disminuyen las ansias por configurar infraestructuras y proporcionar soporte. Entre las nuevas funciones estará el ajuste de los SLA a las necesidades reales de servicio y presupuesto, la colaboración con el usuario final en la definición de sus necesidades (por ejemplo, frecuencias de back-up), o la mejora de la experiencia de cliente a través de la tecnología.

Por otro lado, la función de TI evolucionará su modo de operación: desde la provisión de tecnología orientada a proyecto (muchas veces con presupuesto propio), se dirigirá al suministro de servicios cuyo coste correrá principalmente a cargo del presupuesto de las unidades de negocio. En definitiva, cambiarán las prioridades, enfocándose en la resolución de problemas, el impulso de la innovación y la proposición de soluciones tecnológicas a las unidades de negocio.

Llegados a este punto, el informe se complementa con otro, ‘European Enterprise Services Survey‘, también desarrollado por IDC [disponible sólo para clientes], que confirma los datos anteriores y depara algunas sorpresas útiles para el ciberpatriotismo. De la encuesta se desprende que España es el país europeo que mayor proporción de ahorro de costes ha experimentado en sus implantaciones de cloud híbrida: de media, las organizaciones nacionales [encuestadas] ahorraron en torno a un 15%, aunque algunas consiguieron superar el 50%.

También es el país europeo (50%) que más valora el papel de la nube como habilitadora e impulsora de la innovación en los negocios. Un resultado que “demuestra como en el mercado español hay un elevado conocimiento de las implicaciones estratégicas de la nube, más allá de la disminución y control de los costes de TI”.

Y aún quedan algunas banderas que agitar. El 30% de las empresas españolas ensalza el uso de la nube para aumentar la eficiencia del negocio y el 45% subraya que el modelo cloudofrece un mejor soporte a la estrategia corporativa. Conclusiones que convierten a nuestro país en el segundo más satisfecho con los resultados alcanzados en la nube en términos de eficiencia y soporte negocio, por detrás de Reino Unido.

El estudio, sin duda, ampara las intenciones de EMC de convertirse en uno de los principales actores en la nube. Algo que confirman las palabras de Fernando de la Prida, director general de EMC en España: “el informe respalda nuestra visión de que hoy en día la aplicación de un modelo de cloud híbrida es la estrategia adecuada para las organizaciones que buscan agilidad y eficiencia”, mientras Alberto Bellé, Research Manager de IDC Spain, asegura que “el reto para las empresas ya no tiene que ver con la nube, sino con las nubes y cómo gestionarlas para que funcionen como un único entorno homogéneo”.

No puede olvidarse la coincidencia temporal del estudio (el pasado verano) con los importantes movimientos de EMC en el entorno de cloud híbrida , tras la adquisición de Virtustream y la firma del acuerdo con Dimensiion Data para presentar Catalyst Alliance. Con la incorporación de la primera, la compañía da un fuerte impulso a su catálogo de soluciones de nube híbrida, mientras que con el segundo la compañía amplía músculo para atacar el segmento de la mediana empresa. La recientemente anunciada compra de EMC por parte de Dell tampoco es casualidad.

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